NEWSLETTER #21 · Semana del 3 al 7 de agosto de 2026
Si solo tenés cinco minutos, con esto alcanza. Si querés todos los números y los gráficos, la nota completa está acá
La semana pasada dije que ROK podía ser interesante si pudiera seguirla de cerca: entraba si cerraba arriba de 498, que era la condición que habilitaba el pullback en torno a 480. La daba por invalidada en 466. Así siguió.
El 498 nunca llegó. El lunes ROK llegó a tocar 489,35 y no lo sostuvo: cerró más abajo, sin acercarse al número que pedía. El martes salió el balance, el papel se cayó de un tirón y perforó los 466 en la misma rueda. Cerró la semana en 441,04.
Eso significa que el disparador funcionó bien como filtro de falsos tirones. Conclusión: no habilitó operación. La semana pasada expliqué que no la tomaba porque decidía solo una vez por semana y esa jugada necesitaba mirarse todos los días. Lo que decidió fue el número: como el 498 no llegó, no había nada que habilitara la entrada.
Antes de entrar, la idea de toda la semana en una frase: el empleo de julio mostró una caída de 23.000 puestos cuando se esperaba un aumento de 83.000, y el mercado igual cerró en verde. Lo que lo hizo subir fue el precio del dinero. Y la mitad del combustible que lo abarató es prestado: viene de la política, no del mercado.
Te pagan menos por esperar
El empleo estadounidense de julio salió en 23.000 puestos menos cuando se esperaban 83.000 en alta. Y junto con ese número se revisaron mayo y junio: 103.000 puestos menos de los que se habían informado. Lo nuevo que se supo del empleo no fueron 23.000 puestos, fueron 126.000.
Con eso, el mercado apostó a que era menos probable que la Reserva Federal suba la tasa en septiembre: la probabilidad pasó de 57% a 43,9%. Esto es: te pagan menos por prestarle al gobierno. Te preguntás si esa sigue siendo tu mejor opción, y ves la promesa de las acciones más atractivas que esa tasa.
Por eso subió más lo que promete ganar dentro de años que lo que gana hoy. Software +8,57%, empresas de chips +7,80%, biotecnología +7,05%. El fondo de tecnología (QQQ) hizo +5,09% contra +3,51% del que sigue al índice de Estados Unidos (SPY). Y las mineras de oro corrieron +21,31%.
El combustible prestado
El aumento del crudo venía impulsando la inflación. Ahora cayó 7,5% y es esperable que tire la inflación para abajo. Pero eso depende de Ormuz, no del mercado. Por eso lo que lo hace subir es combustible prestado: viene de la política.
Y conviene mirarlo de cerca, porque el petróleo no cayó porque apareciera petróleo. El Estrecho lleva 160 días cerrado: el 2 de agosto pasaron 2 buques cuando lo normal son 73 por día, y hay cerca de 2.000 varados en el Golfo. Lo que se movió fue un anuncio: se dijo que había acuerdo, y el acuerdo nunca se firmó.
Lo que incomoda esta lectura
El lunes de esa misma semana el índice de la industria (ISM) salió en 55,6, el registro más alto desde mayo de 2022. Una economía que produce a ese ritmo no es una economía que obliga a la Fed a aflojar. Es el dato que más molesta a lo que escribo, y por eso lo pongo acá arriba y no al pie. Por eso también esta lectura dura cinco días y no un trimestre.
Y hay algo más: la suba de tecnología no está certificada. El argumento de que subió porque subieron muchos nombres a la vez se apoya en que el software le ganó al sector entero. El problema es que Microsoft está en los dos índices, así que eso prueba que el software le ganó al hardware, no que la suba haya sido ancha.
¿Y a vos cómo te toca?
Si tenés tecnología, o cualquier cosa que valga por lo lejos que están sus ganancias, esta semana te pagaron la espera.
Si tenés bonos largos, no te pagaron nada: el TLT rescató apenas +0,62% y sigue debajo de sus dos promedios en los dos plazos.
Si tenés energía, pagaste la cuenta: el sector cerró último del tablero, −3,44%.
Y si tenés Argentina, jugaste tu propio partido, y no se explica con lo que pasó en Nueva York. El MERVAL cayó cerca de 6,5% en dólares con el canal cambiario a favor, mientras México cerraba en verde y Brasil caía 3,57%, poco más de la mitad de eso. Lo que se movió fue el marcador de crédito propio: el riesgo país pasó de 411 a 452 puntos básicos. Y la curva lo dice más claro que el índice: el tramo corto aguantó y el largo se comió la suba. Los bancos se rompieron primero, que es el orden esperado cuando el que se mueve es el soberano.
Mi decisión de la semana: no entré
No hay posición nueva ni plata comprometida. El motivo no es una impresión: el sistema pide condiciones que le den probabilidad a la decisión, y esta semana no se cumplieron.
El mercado está en máximos y los papeles más activos se mueven mucho cada uno, con tirones largos de pocos días que rotan en las dos direcciones. Un tablero así no se lee bien desde adentro. Lo que estoy esperando es más simple: si el S&P 500 -el índice, no el fondo que lo sigue- vuelve a 7.600, que es el nivel donde estuvo encerrado, o si sigue subiendo. Lo reviso todos los días.
Lo que miro
La versión corta; los nueve niveles completos, con qué invalida a cada uno, están en la nota extendida.
Para rotar, en días: el crudo en 77,97, a veintiún centavos · GOOGL en 353,90, a once centésimas · la ventaja del software sobre el resto de tecnología, hoy 1,37 puntos.
Para construir posición, en meses: el índice del dólar en 99,6101, a una centésima de su promedio de 200 días, con el euro en 1,1560 confirmando · el bono a 30 años en 5,211%, con la subasta del jueves como primera prueba · el TLT en 84,38 · el MERVAL en 2.895.882 pesos, o el riesgo país sobre 480 puntos básicos.
Para cuidar lo que ya tenés: MSFT en 500, muy estirado y sin progreso en el número redondo, con su promedio de 50 días en 416,39 · y la calma del mercado, que está vaciada solo para los próximos días: 11,96 a nueve días contra 14,90 a treinta, y 21,02 a seis meses.
La agenda: miércoles 12/08 a las 8:30 de Nueva York, la inflación de julio · jueves 13/08, la subasta de bonos a treinta años por 25.000 millones de dólares · viernes 14/08, el cierre semanal.
Lo que no sabemos
El dato del empleo lo verificamos contra cuatro fuentes de primera línea, pero el comunicado original no lo pudo leer nadie: el sitio devolvió error por tres rutas. Se dice.
La cifra semanal del oro viene de una serie rota, así que va como rango: +7,2% a +8,7%. El cobre no vota. Y el número diario del índice del dólar no cuadra con la suma de sus propios cruces, así que entra como indicio, no como prueba.
El cierre
El miércoles a las 8:30 sale la inflación de julio, y el jueves el Tesoro coloca su bono a treinta años. Entre esos dos momentos se decide si la semana que acabás de leer fue un cambio real o un rebote prestado.
Las apuestas no son lo mío. Lo que traigo es dónde mirar para enterarte temprano: el primero en avisar de qué lado se resolvió va a ser el oro. Si sube al mismo tiempo que suben las tasas de los bonos, lo que mandaba no era la Fed.
La pregunta de esta edición: ¿qué necesitarías ver la semana que viene para creerte que esta suba fue ancha y no de unos pocos nombres? Respondé este mail; las leo todas.
La nota extendida, con los gráficos y las nueve vigilancias completas: acá


