NEWSLETTER #20 · Semana del 27 al 31 de julio de 2026 · el tramo largo en su punto más alto en 19 años.
Si solo tenés cinco minutos, con esto alcanza. Si querés todos los números y los gráficos, la nota completa está aquí
La semana pasada te dije que el petróleo era la causa que ordenaba todo. Me equivoqué en la dirección: la tregua con Irán dio vuelta el tablero y el Brent se derrumbó casi 9% en un solo día. Una causa que depende de una decisión política se puede revertir de un día para el otro, y eso la nota anterior no lo dijo. Esta semana la escribo teniendo eso presente.
Antes de entrar, la idea de toda la semana en una frase: prestarle plata al gobierno de Estados Unidos a 30 años se puso más caro, y no fue por la Reserva Federal. Fue por algo más simple: hay más deuda buscando quién la compre que compradores dispuestos. Y el índice cerró en verde, sí, pero ese verde lo pusieron dos empresas, no el mercado entero.
El que espera cobra más
Pensalo como alquilar plata. Cuando le prestás a Estados Unidos por 30 años, él te paga un interés por esperar todo ese tiempo. Esta semana ese interés trepó a 5,275%, el más alto en 19 años. Y al mismo tiempo el dólar se debilitó 1,64%. Que suban las dos cosas juntas -lo que cobra por esperar y la debilidad de su moneda- es raro, y pide explicación.
La explicación fácil sería la Reserva Federal. Pero no cierra: justo esta semana bajó la expectativa de que suba la tasa, mientras el interés a 30 años hacía máximos. Si mandara la Fed, tendrían que ir para el mismo lado, y fueron para lados distintos.
Lo que veo es más de almacén que de manual: hay demasiada deuda larga en la góndola y pocos que la quieran comprar. El Tesoro todavía no dijo cuánto va a emitir en agosto, la Fed dejó de comprar bonos largos, y Japón -que siempre fue un gran comprador- ahora paga tasas altas en su propia casa y se queda su plata. Cuando sobra mercadería y falta comprador, el que vende baja el precio; en los bonos, “bajar el precio” es pagar más interés. Por eso el que presta a largo hoy exige que le paguen más por esperar.
El verde que no era del mercado
¿Y a vos cómo te toca esto? Depende de qué tengas.
Si tenés el índice de Estados Unidos (SPY), viste verde: subió 1,10% en la semana. Pero ese verde no fue fuerza pareja, fue dos nombres tapando al resto. El sector de consumo subió 6,11% arrancado casi solo por Amazon, que hizo +15,63% en una sola rueda. Mientras tanto, cinco de cada once sectores cerraron en rojo. Es como un equipo que gana 1 a 0 con un golazo de uno solo mientras los otros diez jugaron mal: en la tabla figura “ganó”, pero no jugó bien.
Si tenés tecnología, la semana la partió al medio. Las empresas de chips cayeron 3,68% y las de software subieron 7,50%. Más de once puntos de diferencia adentro del mismo rubro: no da lo mismo cuál tenías.
Si tenés bonos largos, o servicios públicos como luz y agua, o inmobiliarias, ya lo sentiste: fueron lo peor de la semana.
Y si tenés Latinoamérica, jugaste de local: Brasil +2,57%, México +1,80%. El caso argentino es el más lindo de explicar. El MERVAL, nuestro índice, casi no se movió en pesos: +0,23%, una semana muerta a primera vista. Pero medido en dólares subió 1,76%. ¿Por qué la diferencia? Porque el dólar que se consigue comprando y vendiendo bonos en la bolsa -el “contado con liqui”- cayó 1,50% en la semana. Así que con los mismos pesos comprabas más dólares que el lunes: en moneda dura, ganaste, aunque en pesos no pareciera. El que miró solo los pesos vio una semana muerta que no lo fue.
Una que miré de cerca y no toqué: ROK
Aparte, una que vale la pena contar. Vi en ROK (Rockwell Automation) una figura que se pone interesante si cierra arriba de 498: entrada cerca de 480, la doy por equivocada si cae a 466, y apunto a 501 como primer paso, con 600 más lejos si acompaña.
Los números están lindos. Pero no entré, y quiero contarte por qué, porque hace a cómo trabajo. Es un movimiento de pocos días -de esos que se hacen o se deshacen rápido-, y encima ROK presenta balance el martes, que puede pegar un salto para cualquier lado sin respetar nada. Yo hoy decido y reviso una vez por semana; una jugada que vive o muere en 48 horas necesita que la mire todos los días, y esa herramienta todavía no la tengo. Así que la dejo anotada, con sus números a la vista, y el martes el balance dirá si la figura aguantaba. Cuando pueda mirar a diario, esta clase de oportunidad la voy a poder tomar.
Mi decisión de la semana: no entré
No abrí ninguna posición nueva. No hay un peso mío comprometido en ningún papel. Y la espera no es cruzarse de brazos: tiene un número exacto que estoy esperando. Es la diferencia entre lo que paga el bono a 10 años y el de 30. Cuando esa diferencia se separe más allá de cierto punto, deja de ser un episodio y pasa a ser un cambio de fondo. La primera prueba es el miércoles, cuando el Tesoro anuncia cuánta deuda nueva va a emitir. El día que se defina, lo vas a leer acá.
Lo que miro esta semana
La lista corta; las diez completas, con lo que invalida a cada una, están en la nota extendida.
Para rotar rápido: el rebote de los bonos se enciende si el interés a 30 años vuelve a 5,16% (TLT en 84,76). El Nasdaq contra 700, con las empresas chicas sosteniendo 290,24. Y ojo a chips contra software en las tres primeras ruedas: ahí se ve si la grieta sigue.
Para armar posición con calma: el número clave es la diferencia entre la tasa a 10 y a 30 años, con el dólar por debajo de 99. El euro entre 1,1546 y 1,1560. El oro en 4.203. Y en Argentina, el riesgo país en 420 puntos con el bono GD30 sosteniendo 59,14.
Para cuidar lo que ya tenés: el “seguro contra sustos” del mercado (el VIX) contra 19,02: arriba de ahí, la calma se encarece. El Brent entre 95 y 100, con la OPEP reuniéndose el domingo. Y una señal de alarma que necesita tres cosas juntas: Bitcoin abajo de 60.000, el VIX despertándose desde 16, y los sectores defensivos subiendo al mismo tiempo que los bonos. Las tres juntas es aviso; una sola, no.
La agenda que viene
La OPEP se reúne el domingo 2/8. El lunes 3/8 arranca la primera rueda con los nuevos aranceles. El martes 4/8, el balance de ROK. El miércoles 5/8, el Tesoro dice cuánta deuda emite. Y el viernes 7/8 a la mañana salen los datos de empleo de julio — el primer número grande sin la Fed guiando la mano. La próxima edición sale el domingo 9 de agosto, ya con esas respuestas sobre la mesa.
Si los avisos se disparan, rearmo la lectura y la vas a leer acá. Si no, la calma se ganó otra semana. En los dos casos el mapa ya está dibujado, así que no hay que adivinar nada.
La pregunta de esta semana: de las diez cosas que miro, ¿alguna toca algo que tengas hoy en tu cartera?, y el nivel que le pusiste vos, antes de leer esto, ¿era el mismo que el mío? Respondé este mail con el papel y tu número. Las leo todas, y la semana que viene cuento qué apareció.
La nota completa, con los gráficos y las diez vigilancias enteras AQUI
Si todavía no conoces el sitio y las herramientas: AQUI
¡Sigamos mirando!


